Además de disfrutar de los rincones, de las calles, de las plazas o de su luz, Sevilla ofrece a visitante la posibilidad de pasear por aquellos lugares por los que anduvieron algunos de los más grandes maestros de la literatura universal.
De este modo, en la ciudad se pueden encontrar hasta cinco placas referidas a diferentes escritores, la primera de ellas referente a la Cárcel Real, donde Miguel de Cervantes, el autor más celebrado de las letras hispánicas, estuvo preso varios meses desde agosto de 1597, tiempo en el que trabajó en su majestuosa obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Otro de los azulejos se sitúa en la fachada de una de las viviendas del Palacio de Dueñas, actual residencia de la duquesa de Alba, e informa del lugar en el que nació en 1875 el poeta local Antonio Machado. En este palacio en el que el escritor “conoció la luz, el huerto claro, la fuente y el limonero”, como aparece escrito en el azulejo, cientos de curiosos se fotografían a diario ante las rejas que dan acceso al patio del palacio debido a la popularidad de la afamada duquesa.
La tercera de las placas relacionadas con se puede encontrar en las turísticas proximidades de la Puerta de Jerez, y recuerda que en ese lugar nació en 1898 el Premio Nobel en 1977 Vicente Aleixandre, en el mismo Palacio de Yanduri donde estableció su primera base de Sevilla el dictador Francisco Franco.
Entre los recuerdos a los literatos, sobresale uno con la imagen de Washington Irving en el Callejón del Agua, en pleno Barrio de Santa Cruz, en el que aparece un relieve metálico del escritor de “Cuentos de la Alhambra”, en el que se describe “su amor a España”.
Por otra parte, un llamativo azulejo situado en la calle Álvarez Quintero, a pocos metros de la Catedral, afirma que en la Taberna La Escoba, cuyo origen se remonta a 1386 y que aún está abierta al público, se reunían “glorias de las letras universales como Cervantes, Lope de Vega, Lope de Rueda, Bécquer, Dumas, Lord Byron, Montoto y los hermanos Álvarez Quintero”.
A pocos metros de la Real Maestranza de Caballería se encuentra un azulejo en el que se destaca que el madrileño Lope de Vega fue durante muchos años “cantor del Arenal de Sevilla”, barrio en el que se sitúa el coso taurino y donde el prestigioso literato estrenara gran parte de sus comedias teatrales durante el prolífico siglo de oro de las letras castellanas.
También se recuerda en la calle Jamerdana que allí nació en 1775 José María Blanco White y en la placa conmemorativa a este hecho. Del poeta universal Luis Cernuda se recuerda en una “loza” en la calle Acetres el lugar donde nació.Igualmente existen placas en la ciudad que conmemoran la relación con Sevilla de autores como Lope de Rueda, Alejandro Dumas, Rafael de León, los hermanos Álvarez Quintero, Pedro Salinas o Fernando de Herrera. El visitante curioso solo tiene que prestar atención a las plazas y rincones para respirar no solamente arte y belleza, sino también literatura en cada una de las calles de Sevilla.
Un paseo por la Sevilla literaria
lunes, 15 de noviembre de 2010
Publicado por
Hera Ediciones
en
8:51
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